Archivos mensuales: Septiembre 2007

El personaje más extravagante que encontramos en la ciudad fue sin duda este individuo con quien nos cruzamos cerca de los jardines de Luxemburgo. El hombre en cuestión andaba por la acera con los ojos semicerrados, como si fuera sonámbulo, y avanzando por la calle a una asombrosa velocidad de un paso cada diez segundos. El resto de transeúntes le observaba con una mezcla de asombro e incredulidad. De hecho, vimos como un niño de apenas tres años comentaba a su madre: “¡Maman, maman, un fantôme!”. Definitivamente tengo un imán para las situaciones surrealistas.
Toda una declaración de principios que encontramos escrita sobre una pared del Barrio Latino. Aplicaos el cuento. Recordad que cada vez que os masturbáis, Dios mata a un pobre gatito.
Teniendo en cuenta la conocida tendencia de los parisinos a cuidar su aspecto personal y el de sus tiendas, monumentos y calles, no deja de ser paradójico que las papeleras públicas presenten este aspecto tan horroroso. Je ne comprend pas!
Con una extensión de 48 hectáreas y aproximadamente un millón de “residentes”, el cementerio de Père Lachaise es el más grande de la capital francesa. Aquí yacen los restos de personajes tan célebres como Oscar Wilde, Edith Piaf, Simone Signoret, Yves Montand o, por supuesto, Jim Morrison. A pesar de que la tumba del cantante de los Doors es la más visitada del cementerio, también es una de las más descuidadas, y la verdad es que me decepcionó bastante. No recuerdo a quien pertenece la sepultura de la foto, pero por algún extraño motivo me hace pensar en la portada del grandioso álbum de debut de Black Sabbath.
Moda de otoño-invierno en los escaparates de los sex shops de Pigalle. A destacar especialmente el taparrabos-tirante del centro de la foto. Por lo que veo, Borat ha conseguido crear escuela.
El clásico bohemio ganándose unas monedillas ante los turistas delante del centro Pompidou. Minutos antes me había cruzado con un doble de Charlot, pero una imperdonable falta de reflejos me impedió capturarlo en el CCD de la cámara. Juro por Cartier Bresson y William Klein que jamás me volverá a suceder algo parecido.

La célebre pirámide del Louvre a eso de las 6 y pico de la tarde. Documentándome sobre ella he descubierto que, según la Wikipedia, no está formada por 666 plafones de cristal como he oído por ahí, sino por un total de 673 (603 rombos y 70 tríángulos) . Otro mito que cae.

No, no es ninguna película de la Hammer basada en relatos de Edgar Allan Poe. En el cementerio de Montmartre, cerca de la tumba del escritor Émile Zola, estos cuervos parecían disfrutar de una espléndida conversación matinal, a juzgar por sus continuos graznidos.

Estoy convencido de que los fans de la exploración urbana y lo paranormal reconocerán fácilmente este lugar. Se trata de un antiguo sanatorio situado en las afueras de Terrassa (Barcelona), que en la actualidad acoge las obras de lo que será el futuro Parc Audiovisual de Catalunya. Este sábado, dentro de una visita enmarcada en el Festival Baumann de cortometrajes, pude pasearme junto a una cincuentena de personas más por lo que queda del hospital y por los platós y camerinos que se están construyendo en los aledaños del mismo.


Siempre he sentido fascinación por los lugares abandonados (un día de estos colgaré las fotos que tomé en un matadero reconvertido en refugio de grafiteros), por las historias particulares que albergan y porque los considero interesantes desde un punto de vista estético. Sin embargo, esta atracción no me ha hecho renunciar en ningún momento al escepticismo que me caracteriza. Así que las historias ‘ikerjimenescas’ sobre puertas que se abren y se cierran, voces de ultratumba, rituales satánicos y experimentos a lo Frankenstein no van conmigo que digamos. Aún así, buscando documentación en Internet sobre este hospital, la mayor parte de la información que he encontrado parece ir encaminada en este sentido, como podéis ver aquí y aquí. Lean y crean lo que quieran, amigos.