Los fotógrafos de conciertos estamos acostumbrados a lidiar con todo tipo de obstáculos y dificultades cuando intentamos realizar nuestro trabajo. Aunque los más comunes suelen ser la iluminación tercermundista de muchas salas y las ridículas restricciones que a menudo imponen los tour managers de según qué bandas (la más conocida, infame y absurda de las cuales es la de permitirte disparar sólo las 3 primeras canciones), con los escoceses Biffy Clyro el principal problema que tuve fue de tipo capilar. El cantante y guitarrista Simon Neil y el bajista James Johnston lucían unas largas y frondosas melenas, al más puro estilo cavernícola (lo cual les iba de coña, ya que teloneaban a los Queens of the Stone Age… vale, no tiene gracia) que en la mayoría de las ocasiones les tapaban completamente la cara. Curiosamente, el batería Ben Johnston, con su cabeza bien rapadita al cero, me recordó al grandioso Chris Slade.
-
Páginas
Archivos
Etiquetas
apolo arenys autopista badalona barcelona beach blanes c-32 calella desembocadura e-150 e150 ekipa estenopeica hank von helvete hardcore josh homme malgrat maresme marilyn manson noche nocturna pantano peaje pineda de mar pinhole platja playa punk qotsa queens of the stone age razzmatazz roca grossa rock rock & trini sant pol sant romà de sau sau sequía soledad stoner straitjackets tordera turbonegro x-tridentsCategoría Nube


