¿Bonita localización, eh? Pues no es ni Hawaii, ni Punta Cana, ni Jamaica, ni nada que se le parezca. Este heterogéneo grupo de palmeras se encuentra en la playa de Santa Susanna, justo en el límite con el término municipal de Pineda de Mar. En un radio de menos de un kilómetro uno puede encontrar un cementerio, una depuradora, un solar desértico a pocos pasos del agua, la vía del tren y una carretera local bastante transitada. Por muy fiel que quieras ser a la realidad, en el momento en que buscas el encuadre antes de apretar el obturador ya estás seleccionando sólo una parte del todo y obviando el resto. Al final tal vez tendré que dar la razón a los que consideran que la fotografía es manipuladora por naturaleza… o no, que tampoco me da la gana.
Lo que queda en pie de Cal Capità, una antigua masía de la que apenas se conservan la fachada y un par de paredes, en el parque natural del Montnegre, entre los términos municipales de Calella y Pineda de Mar. La casa da a un camino forestal, muy frecuentado por los practicantes del senderismo y la bicicleta de montaña . Para conseguir esta foto tuve que dejar el obturador abierto durante 12 minutos (y menos mal que había luna llena, en caso contrario habrían sido más) que se me hicieron un poco largos: hacía un frío de co-jo-nes, no había ninguna fuente de luz artificial en al menos 500 metros y el único sonido que me llegaba a los oídos eran los aullidos tristes y lejanos de un perro, seguramente enjaulado.
Para terminar, otra toma de mi querido kilómetro 666 de la carretera Nacional II. En sus inmediaciones se encuentran el precioso faro de Calella, por desgracia cerrado al público (un día de estos tengo que conseguir que me dejen entrar) y la impresionante playa de la Roca Grossa, que ya habréis visto alguna que otra vez en este blog. Os dejo con un interesante relato, basado en hechos reales, sobre este punto demoníaco.



6 Comentarios
Pues creo que tienes bastante razón en referència la primer texto, es irremediable intentar captar la imagen más agradable, aunque supongo que difiere del estado de ànimo de ese dia. Con todo, aprecio muy positivamente todo tu trabajo.
Merci Cèsar! De todos modos, tampoco creo que sea obligatorio que los fotógrafos reflejemos fielmente la realidad, sólo es una opción. Y sí, el estado de ánimo influye muchísimo
Preciosas fotos, Xavier. Aquí hay talento. Por cierto, conozco un punto kilométrico 666 más tenebroso en la carretera que sube de Jaca a Candanchú: está colocado justo en la boca de un túnel. Imagínate la foto…
Muchísimas gracias por el piropo Ander, me alegra verte por aquí. Definitivamente, el kilómetro 666 oscense que comentas inspira más acojone que el de Calella, me lo apunto por si me dejo caer por allí
Hola, acaban de llegar tus fotos por casualidad a mi correo y es curioso en el puente de mayo pase unos días ahí en San Pol y me llamo la atención ese punto kilométrico , ya que justo en la entrada a Vigo , ciudad de mi procedencia a la cual viajo con frecuencia esta ese mismo numero el 666 , y siempre que paso me viene a la mente uno de sus significados ” el numero del diablo ” .Tus fotos son muy buenas , yo la roca grosa la visito por ver el amanecer desde allí , una maravilla.
Gracias por compartir..María
María, gracias a ti por tu visita y por tus piropos.
Lo del kilómetro 666 tiene su intríngulis, ya que por su situación (recordarás que contiene una curva muy cerrada) es uno de los principales puntos negros de la N-II a su paso por esta zona. Y sí, la Roca Grossa es de lo más espectacular que se puede contemplar en el Maresme.
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