Archivos mensuales: Mayo 2008

Costa de Bizkaia

San Juan de Gaztelugatxe (I)

Acostumbrados a esa enorme bañera caliente que llamamos Mediterráneo, el señor que sale en la primera foto y yo quedamos extasiados, como aquel niño de secano que va a la playa y ve el mar por primera vez, cuando recorrimos por primera vez el litoral de Guipúzcoa y Vizcaya, en marzo de 2005. Huelga decir que amenizamos el recorrido con paradas varias para hincharnos a base de montaditos y algún que otro vasito de txakolí. Hace tiempo que no vuelvo por ahí arriba, será cuestión de planear alguna escapada…

Breaking the law

Tras la súbita defunción de mi amada Canon 20D (ver la entrada anterior) y mientras no me haga con un nuevo cuerpo de réflex, he decidido sacar el polvo a algunos de los armatostes fotográficos que tenía olvidados en un cajón, en este caso una Panasonic Lumix LX-2. Una tarde de la semana pasada, al salir de trabajar, decidí dar un nuevo paseo en Vespa, esta vez hasta Tossa de Mar. El itinerario resultó bastante anodino hasta que crucé Lloret e hice un alto en el camino para aparcar frente a un vado (en la foto de arriba) en la cala de Canyelles, mucho más concurrida de lo que la encontré el pasado otoño.

Foggy background

Cuando me reincorporé a la ruta, la cosa mejoró sustancialmente: la carretera que une el paraíso de los hooligans con Tossa es una serpenteante sucesión de subidas y bajadas con el boscoso macizo de Cadiretes a un lado y algunas de las calas más espectaculares de la Costa Brava al otro. No es de extrañar que cada fin de semana decenas de motoristas (con monturas bastante más potentes que mi pobre pepa) se reúnan allí para sacar al Valentino Rossi que creen llevar dentro. Los más felices con todo esto son los Mossos, que con la tontería se hartan de llenar talonarios de multas. Volviendo a lo mío, la excursión terminó con visita a la Platja Gran de Tossa y vuelta a Pineda por el mismo camino, aunque con un poco más de niebla y menos luz. 72 kilómetros en total. No está mal para pasar la tarde. 

Torre de Collserola, Barcelona, abril 2006

Pues eso, que ayer por la tarde falleció mi cámara. Había salido a dar un bonito paseo (62 kilómetros en total) con la Vespa, y en la primera paradita para hacer una foto del paisaje descubrí que ni el obturador ni la pantalla del visor funcionaban. Además, al apagar el cacharro no desaparecían los datos (diafragma, velocidad, exposición, etc) del indicador superior.

Tras consultar la web del servicio técnico y descubrir que me iban a clavar como mínimo 226 euros por la reparación he decidido que no me queda más remedio que pasarme a la 40D. Menos mal que gracias a una promoción Canon me reembolsará 150 euros de la cámara nueva… Aún así, sigue siendo una pasta. Mientras rebusco en mis ahorros para poder costearme el nuevo cuerpo (de la cámara, el mío todavía está en condiciones) os dejo con una estampa nocturna de Barcelona, tomada con la difunta desde el mirador del Tibidabo la primavera de 2006.

Punta Pol

Como os habréis dado cuenta los habituales de este blog (alguno tiene que haber, digo yo), últimamente apenas he colgado fotos nocturnas. Con la llegada del buen tiempo, el día se va alargando y uno cada vez dispone de menos tiempo para ir a dar tumbos de noche con el trípode al hombro. Así que mucho me temo que las dos tomas de hoy serán las últimas after dark que aparecerán por aquí hasta el final del verano. De todos modos, espero equivocarme. La primera es de un recomendable chiringuito en la playa de Sant Pol, el pasado mes de noviembre.

ACTUALIZACIÓN (30/8): A través de la web del ayuntamiento de Sant Pol acabo de enterarme, con bastante retraso por mi parte, que el chiringuito Punta Pol fue derribado el pasado 16 de abril en cumplimiento de la Ley de Costas y como requisito para que la playa obtuviera el distintivo de la Bandera Azul. La noticia, aquí.

Hear my train a-comin'

Y otra de temática ferroviaria, para variar. Si os gusta fotografiar a los trenes en movimiento, la estación de Sant Pol os encantará. Aproximadamente cada 10 minutos pasa un convoy proveniente o con dirección a Calella, uno de los puntos claves de ese tramo de la línea de Cercanías del Maresme. Recomiendo tener a mano la autorización de ADIF para fotógrafos aficionados si vais a hacer fotos desde el andén, yo nunca he tenido ningún problema pero es posible que os encontréis con algún jefe de estación o agente de seguridad con ganas de matar el aburrimiento.

Hellraiser!

Aunque lo parezca, esta foto no es de un decorado de Mad Max o de alguna otra película del estilo (el detalle de los clavos en la cabeza del muñeco me recuerda a Hellraiser). Se trata de la curiosa decoración exterior de una casa ocupada en la carretera de Collblanc, justo al lado de la vía del Trambaix, pasado el límite entre Barcelona y L’Hospitalet de Llobregat. Este es el aspecto que presentaba la fachada en agosto del año pasado, ignoro si continúa de esta guisa, si los amigos okupas han cambiado el look de su morada o si la casa ha sido derribada para construir un bloque de pisos en su lugar. Aunque teniendo en cuenta lo mal que lo está pasando el sector del ladrillo, creo que voy a descartar la última opción.