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Punta Pol

Como os habréis dado cuenta los habituales de este blog (alguno tiene que haber, digo yo), últimamente apenas he colgado fotos nocturnas. Con la llegada del buen tiempo, el día se va alargando y uno cada vez dispone de menos tiempo para ir a dar tumbos de noche con el trípode al hombro. Así que mucho me temo que las dos tomas de hoy serán las últimas after dark que aparecerán por aquí hasta el final del verano. De todos modos, espero equivocarme. La primera es de un recomendable chiringuito en la playa de Sant Pol, el pasado mes de noviembre.

Hear my train a-comin'

Y otra de temática ferroviaria, para variar. Si os gusta fotografiar a los trenes en movimiento, la estación de Sant Pol os encantará. Aproximadamente cada 10 minutos pasa un convoy proveniente o con dirección a Calella, uno de los puntos claves de ese tramo de la línea de Cercanías del Maresme. Recomiendo tener a mano la autorización de ADIF para fotógrafos aficionados si vais a hacer fotos desde el andén, yo nunca he tenido ningún problema pero es posible que os encontréis con algún jefe de estación o agente de seguridad con ganas de matar el aburrimiento.   

Somewhere near the highway

La foto que encabeza esta entrada es de una minúscula construcción que se encuentra justo al lado de la autopista C-32, la del Maresme, a medio camino entre las salidas de Sant Pol y Canet de Mar. La encontré por casualidad mientras conducía de noche por un serpenteante camino de tierra, oscuro, estrecho y repleto de baches, en búsqueda de un puente desde el cual quería cazar las estelas de los coches que circulaban por los carriles de la autopista (el resultado, aquí). La verdad es que el chiringuito es bastante curioso, no sabría decir exactamente qué función debe tener: ¿almacén? ¿chaletito? En las proximidades había varios huertecitos, un terreno vallado que incluía mesas, sillas y chucho del subgénero ladrador compulsivo.

Torre de Merola (II)

Las ruinas de la Torre de Merola, una casa señorial del siglo XV visible desde la misma autopista C-32, que se encuentra en un rinconcito del polígono industrial Can Roger de Pineda de Mar. Encontraréis información detallada sobre la torre aquí (en catalán) y aquí (en castellano). Su estado es realmente lamentable, apenas se mantienen en pie cuatro paredes y para acercarse a ellas hay que pelearse con una frondosa vegetación y con la basura que algún vecino de la zona, convencido de ser el rey de la Creación y el puto amo del mundo, deposita alegremente en los alrededores.

Palms in the night

¿Bonita localización, eh? Pues no es ni Hawaii, ni Punta Cana, ni Jamaica, ni nada que se le parezca. Este heterogéneo grupo de palmeras se encuentra en la playa de Santa Susanna, justo en el límite con el término municipal de Pineda de Mar. En un radio de menos de un kilómetro uno puede encontrar un cementerio, una depuradora, un solar desértico a pocos pasos del agua, la vía del tren y una carretera local bastante transitada. Por muy fiel que quieras ser a la realidad, en el momento en que buscas el encuadre antes de apretar el obturador ya estás seleccionando sólo una parte del todo y obviando el resto. Al final tal vez tendré que dar la razón a los que consideran que la fotografía es manipuladora por naturaleza… o no, que tampoco me da la gana.

Cal Capità

Lo que queda en pie de Cal Capità, una antigua masía de la que apenas se conservan la fachada y un par de paredes, en el parque natural del Montnegre, entre los términos municipales de Calella y Pineda de Mar. La casa da a un camino forestal, muy frecuentado por los practicantes del senderismo y la bicicleta de montaña . Para conseguir esta foto tuve que dejar el obturador abierto durante 12 minutos (y menos mal que había luna llena, en caso contrario habrían sido más) que se me hicieron un poco largos: hacía un frío de co-jo-nes, no había ninguna fuente de luz artificial en al menos 500 metros y el único sonido que me llegaba a los oídos eran los aullidos tristes y lejanos de un perro, seguramente enjaulado.

Km. 666 revisited

Para terminar, otra toma de mi querido kilómetro 666 de la carretera Nacional II. En sus inmediaciones se encuentran el precioso faro de Calella, por desgracia cerrado al público (un día de estos tengo que conseguir que me dejen entrar) y la impresionante playa de la Roca Grossa, que ya habréis visto alguna que otra vez en este blog. Os dejo con un interesante relato, basado en hechos reales, sobre este punto demoníaco.