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Punta Pol

Como os habréis dado cuenta los habituales de este blog (alguno tiene que haber, digo yo), últimamente apenas he colgado fotos nocturnas. Con la llegada del buen tiempo, el día se va alargando y uno cada vez dispone de menos tiempo para ir a dar tumbos de noche con el trípode al hombro. Así que mucho me temo que las dos tomas de hoy serán las últimas after dark que aparecerán por aquí hasta el final del verano. De todos modos, espero equivocarme. La primera es de un recomendable chiringuito en la playa de Sant Pol, el pasado mes de noviembre.

ACTUALIZACIÓN (30/8): A través de la web del ayuntamiento de Sant Pol acabo de enterarme, con bastante retraso por mi parte, que el chiringuito Punta Pol fue derribado el pasado 16 de abril en cumplimiento de la Ley de Costas y como requisito para que la playa obtuviera el distintivo de la Bandera Azul. La noticia, aquí.

Hear my train a-comin'

Y otra de temática ferroviaria, para variar. Si os gusta fotografiar a los trenes en movimiento, la estación de Sant Pol os encantará. Aproximadamente cada 10 minutos pasa un convoy proveniente o con dirección a Calella, uno de los puntos claves de ese tramo de la línea de Cercanías del Maresme. Recomiendo tener a mano la autorización de ADIF para fotógrafos aficionados si vais a hacer fotos desde el andén, yo nunca he tenido ningún problema pero es posible que os encontréis con algún jefe de estación o agente de seguridad con ganas de matar el aburrimiento.

Palms in the night

¿Bonita localización, eh? Pues no es ni Hawaii, ni Punta Cana, ni Jamaica, ni nada que se le parezca. Este heterogéneo grupo de palmeras se encuentra en la playa de Santa Susanna, justo en el límite con el término municipal de Pineda de Mar. En un radio de menos de un kilómetro uno puede encontrar un cementerio, una depuradora, un solar desértico a pocos pasos del agua, la vía del tren y una carretera local bastante transitada. Por muy fiel que quieras ser a la realidad, en el momento en que buscas el encuadre antes de apretar el obturador ya estás seleccionando sólo una parte del todo y obviando el resto. Al final tal vez tendré que dar la razón a los que consideran que la fotografía es manipuladora por naturaleza… o no, que tampoco me da la gana.

Cal Capità

Lo que queda en pie de Cal Capità Vicari, una antigua masía de la que apenas se conservan la fachada y un par de paredes, en el parque natural del Montnegre, entre los términos municipales de Calella y Pineda de Mar. La casa da a un camino forestal, muy frecuentado por los practicantes del senderismo y la bicicleta de montaña . Para conseguir esta foto tuve que dejar el obturador abierto durante 12 minutos (y menos mal que había luna llena, en caso contrario habrían sido más) que se me hicieron un poco largos: hacía un frío de co-jo-nes, no había ninguna fuente de luz artificial en al menos 500 metros y el único sonido que me llegaba a los oídos eran los aullidos tristes y lejanos de un perro, seguramente enjaulado.

Km. 666 revisited

Para terminar, otra toma de mi querido kilómetro 666 de la carretera Nacional II. En sus inmediaciones se encuentran el precioso faro de Calella, por desgracia cerrado al público (un día de estos tengo que conseguir que me dejen entrar) y la impresionante playa de la Roca Grossa, que ya habréis visto alguna que otra vez en este blog. Os dejo con un interesante relato, basado en hechos reales, sobre este punto demoníaco.

Cold evening at the rocks (II)

Fotos de anoche en la playa de la Roca Grossa de Calella. Gracias a la luna llena y a que los nubarrones de los últimos días se han ido disipando, apenas necesité más de 2 minutos de exposición para cada toma, algo que se agradece, ya que en pleno mes de febrero no me apetece especialmente tener que esperar casi un cuarto de hora para conseguir una exposición decente.

Cold evening at the rocks (I)

Como suele pasar en invierno, el oleaje era bastante intenso y creaba densas capas de espuma, de aquellas que nos encantan a los chalados que vamos a la playa de noche con el trípode al hombro. En el Mediterráneo no tenemos mareas, pero uno tiene que calcular bien hasta qué punto de la orilla pueden llegar a entrar las olas si no quiere mojarse los pies. Ayer esquivé el agua por los pelos, pero al llegar a casa comprobé que otra sustancia bastante más pringosa había conseguido alcanzarme las botas: alquitrán. A saber de dónde habría salido.

A lion howling at the moon?

Para terminar, una roca de formas realmente curiosas que se encuentra en el mirador de la playa, justo al lado del aparcamiento que hay tocando a la carretera. Juguemos a ser Freud: ¿vosotros que véis en la imagen? A mí me recuerda a un león aullando a la luna llena. 

Delta de la Tordera (III)

Delta de la Tordera (II)

Delta de la Tordera (I)

Fotos de anoche en la desembocadura de la Tordera, en el límite entre Blanes y Malgrat de Mar. La zona lleva un par de meses cerrada al público a causa de la construcción de una nueva desalinizadora. Sin embargo, como soy así de chafardero, ignoré accidentalmente (ejem) la señal que prohibía el paso a toda persona ajena a la obra para darme una vuelta por lo que queda de la playa, que por cierto es más bien poco. El agua chocaba de forma continua contra las rocas, creando una masa de espuma ideal para mis marcianadas fotográficas. Un amigo ya me había hablado este fin de semana sobre la fuerza del oleaje invernal en este punto de la costa del Maresme, que incluso lleva a algún que otro inconsciente a zambullirse tabla en ristre.

Tras algo más de una hora luchando contra el frío, el viento y un nuevo objetivo ultraangular al que todavía tengo que pillarle el truco (un Canon 10-22 f3.5-4.5), decidí recoger los bártulos. Antes de enfilar el camino hacia el coche, alcé la vista para echar una última mirada al lugar y, sorprendido, vislumbré una pequeña hoguera dentro de un terreno vallado que debe de pertenecer al cámping que se encuentra en primera línea de la playa. Al final me fui con la intriga de saber quién lo había encendido, ya que durante todo el rato que estuve allí no vi una sola alma.

PD: Cambiando completamente de tema, el pasado sábado fui testigo, junto a otras dos mil personas, de la magistral lección de rock’n'roll que los grandiosos Queens of the Stone Age impartieron en Razzmatazz. En breve, mis fotos y crónica del bolo en Atiza.